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Glosario de jabones artesanales: conceptos y términos básicos
Glosario de jabones artesanales: conceptos y términos básicos
Si te apetece empezar a hacer jabones artesanales y estás buscando información, es normal encontrarte con conceptos y palabras que generan dudas al principio. En recetas, vídeos y tutoriales aparecen términos que se repiten constantemente y que conviene tener claros antes de ponerse manos a la obra.
Para poner luz sobre todo esto, hemos preparado este glosario con los conceptos y términos básicos del mundo del jabón artesanal, explicados de forma sencilla y directa.
El glosario está organizado por temas, siguiendo el mismo recorrido que suele hacer cualquier persona cuando empieza a hacer jabones: desde los conceptos más generales hasta los ingredientes, el proceso, la formulación y los problemas más habituales.
Este contenido forma parte de los recursos que elaboramos en Gran Velada, donde llevamos años ayudando a personas a iniciarse en la elaboración artesanal de jabones, con materiales, guías y acompañamiento.
Además, en HacerJabones.es encontrarás recetas, ideas y explicaciones paso a paso para seguir aprendiendo a tu ritmo.
Para profundizar un poco más, también ponemos a tu disposición varios manuales gratuitos:
- Manual Aprende a hacer Jabones
- Manual de las Esencias Aromáticas
- Manual de los Aceites Esenciales y Aromaterapia
- Manual del Aceite de Coco
Si durante el proceso te surge cualquier duda, estamos aquí para ayudarte, tanto si ya has empezado como si aún estás dando los primeros pasos.
Glosario de Jabón artesanal hecho con aceites (jabón desde cero)
En esta sección recogemos los términos relacionados con la elaboración de jabón artesanal a partir de aceites y sosa, es decir, el método tradicional de hacer jabón desde cero. Aquí aparecen los conceptos básicos del proceso de saponificación, las fases por las que pasa el jabón y los elementos clave que influyen en el resultado final.
Entender bien este vocabulario es fundamental para formular correctamente, identificar posibles errores y ganar seguridad a la hora de elaborar jabones de aceite.
Conceptos básicos del Jabón de Aceite:
Antes de entrar en fases concretas del proceso o en aspectos de formulación, es importante entender qué es realmente un jabón de aceite y cuáles son los conceptos fundamentales que lo definen.
En este bloque se explican las bases del jabón hecho desde cero: qué lo convierte en jabón, cómo se forma y qué elementos intervienen para que cumpla su función principal, que es limpiar.
Estos conceptos son el punto de partida para comprender todo lo que viene después en la elaboración de jabones artesanales con aceites.

Jabón
Un jabón es, ante todo, algo que limpia: arrastra la grasa y la suciedad. Luego puede tener muchas propiedades y añadidos, pero si no cumple esa función básica, no es un jabón.
Independientemente de los ingredientes o del método de elaboración, la capacidad limpiadora es lo que define realmente a un jabón.
Saponificación
Es el proceso que convierte los aceites en jabón. Durante la saponificación, los aceites reaccionan con la sosa y dejan de comportarse como grasa para transformarse en un producto capaz de arrastrarla y limpiar.
Dicho de forma sencilla: gracias a la saponificación, algo que antes ensuciaba pasa a ser lo que limpia; sin este proceso no existiría el jabón.
Saponificación en frío
Es una forma de hacer jabón en la que no se aplica calor externo para forzar el proceso. Los aceites y la sosa reaccionan de manera natural y el jabón se va formando poco a poco durante el reposo y el curado.
Es el método más utilizado en jabonería artesanal porque permite trabajar con calma y conservar mejor las propiedades de los ingredientes.
Saponificación en caliente
Es una forma de hacer jabón en la que sí se aplica calor para acelerar la saponificación. Al forzar el proceso, el jabón se forma completamente durante la elaboración y no es necesario esperar el tiempo de curado largo que requiere la saponificación en frío.
Este método es útil cuando se necesita disponer del jabón en menos tiempo, aunque el proceso es más intenso.

Glosario del Proceso de elaboración del jabón de Aceite o por Saponificación:
En este apartado se recogen los términos que describen las distintas fases por las que pasa el jabón de aceite desde que se mezclan los ingredientes hasta que está listo para usarse.
Son conceptos que aparecen de forma recurrente en recetas y explicaciones prácticas, y que ayudan a entender qué está ocurriendo en cada momento del proceso.
Conocer bien estas etapas permite trabajar con más seguridad, anticiparse a posibles problemas y controlar mejor el resultado final del jabón.
Emulsión
Es el punto en el que los aceites y la sosa se han mezclado correctamente y ya no se separan. La emulsión indica que la mezcla es estable y que el proceso de saponificación puede continuar sin problemas. Sin una emulsión correcta, el jabón no se desarrolla bien y pueden aparecer defectos en el resultado final.
Traza
Es el momento en el que la mezcla de aceites y sosa empieza a espesar y deja de estar líquida. Cuando se alcanza la traza, la mezcla ya es estable y permite añadir aromas, colorantes y otros ingredientes sin que se separen. La traza marca el inicio del trabajo creativo con el jabón.
Vertido
Es el momento de echar la mezcla de jabón en el molde. El vertido se hace una vez alcanzada la traza y conviene hacerlo con cuidado.
Un vertido correcto ayuda a evitar burbujas y a que el jabón tenga un acabado uniforme.
Reposo
Es el tiempo en el que el jabón permanece quieto dentro del molde después del vertido, mientras se solidifica.
Durante esta fase el jabón empieza a tomar forma y consistencia.
Gelación
Es una fase en la que el jabón se calienta internamente y adquiere un aspecto más translúcido o gelatinoso. Es normal y no supone un problema.
La gelación indica que la saponificación está avanzando correctamente dentro del molde.
Desmoldado
Es el momento de sacar el jabón del molde cuando ya tiene consistencia suficiente.
Debe hacerse con cuidado para evitar deformaciones o roturas.
Corte del jabón
Es el paso en el que el bloque de jabón se divide en pastillas individuales.
El corte suele hacerse cuando el jabón aún no está completamente duro para obtener bordes más limpios.
Curado
Es el periodo en el que el jabón, ya desmoldado, se deja reposar y secar. Durante el curado pierde agua, se endurece y se vuelve más suave para la piel.
Un curado adecuado es clave para la calidad final del jabón.
Calentamiento en baño María
Forma de calentar ingredientes de manera suave y controlada, especialmente en la saponificación en caliente.
Este método evita sobrecalentamientos bruscos y permite un mayor control del proceso.
Lavado de moldes
Proceso de limpieza de moldes y utensilios tras hacer jabón, teniendo cuidado con posibles restos de sosa.
Es recomendable dejar reposar los utensilios antes de lavarlos para mayor seguridad.

Glosario de Ingredientes y formulación del Jabón de Aceite
En este apartado se explican los términos relacionados con los ingredientes que intervienen en la elaboración del jabón de aceite y con la forma en la que se combinan entre sí. Aquí entran en juego conceptos clave como los aceites, las mantecas, la sosa y las proporciones que determinan cómo será el jabón final.
Comprender bien estos términos es esencial para formular correctamente, ajustar recetas y saber por qué un jabón resulta más duro, más suave, más espumoso o más duradero.
Aceites/Aceites vegetales
Son la base del jabón. A partir de ellos se obtiene el jabón durante la saponificación. Son aceites obtenidos de plantas, semillas o frutos, y constituyen la base principal del jabón artesanal.
Según el aceite elegido, aportan limpieza, espuma, dureza o suavidad para la piel. Cada aceite aporta propiedades distintas al jabón final.
Mantecas
Son grasas sólidas a temperatura ambiente que se utilizan junto con los aceites para formular el jabón. Aportan dureza, estabilidad y cuerpo.
Pueden ser de origen vegetal o animal, y ambas opciones son técnicamente válidas y eficaces.
Aceites y/o mantecas
Son las materias grasas a partir de las cuales se obtiene el jabón.
Según su tipo y proporción, el jabón será más duro, más blando, más espumoso o más suave.
Sosa cáustica 99%
Es el ingrediente que permite que los aceites se transformen en jabón mediante la saponificación. Se utiliza cuando se hacen jabones sólidos desde cero.
En los jabones de glicerina no se utiliza sosa, ya que el jabón ya está previamente saponificado.
Hidróxido de sodio
Es el nombre técnico de la sosa cáustica utilizada para hacer jabones sólidos.
En jabonería se trabaja habitualmente con una pureza cercana al 99 %.
Sosa cáustica líquida al 30 %
Es una solución de hidróxido de sodio ya diluida en agua, con una concentración aproximada del 30 %. A diferencia de la sosa cáustica sólida, esta forma líquida permite trabajar directamente con una disolución preparada, facilitando la medición y reduciendo errores en la preparación de la lejía.
En jabonería artesanal, la sosa cáustica líquida al 30 % se utiliza en la elaboración de jabones de aceite mediante saponificación, siempre ajustando correctamente las fórmulas para tener en cuenta que ya contiene agua. Su uso aporta comodidad y precisión, pero sigue siendo un producto altamente alcalino que debe manipularse con las mismas medidas de seguridad que cualquier forma de hidróxido de sodio.
Es importante destacar que se trata de un producto de jabonería avanzada, no recomendado para personas que se inician. Trabajar con sosa líquida obliga a recalcular completamente las proporciones de sosa, aceites y agua, ya que no sigue el esquema habitual de formulación con sosa sólida. No tiene nada que ver con el proceso estándar: las cantidades cambian, la forma de calcular la receta es distinta y requiere un conocimiento sólido de formulación para evitar errores
Hidróxido de potasio / Potasa cáustica
Álcali utilizado para elaborar jabones líquidos.
No es intercambiable con el hidróxido de sodio.
Sobreengrasado (Superfat)
Es la parte de aceites que se deja sin convertir en jabón al ajustar la proporción entre aceites, sosa y agua.
Aporta suavidad y sensación nutritiva al jabón final.
Concentración de lejía
Es la relación entre la cantidad de agua y la cantidad de sosa.
Influye en la traza, la fluidez de la mezcla y el tiempo de secado.
Índice de saponificación (SAP)
Valor que indica cuánta sosa necesita cada aceite para convertirse en jabón.
Es imprescindible para formular correctamente.
Agua
Parte líquida de la fórmula. Su cantidad condiciona el comportamiento del jabón.
Puede sustituirse por otros líquidos ajustando proporciones.
Hidrolato
Un hidrolato es el líquido que se obtiene durante la destilación de una planta para extraer su aceite esencial. Durante este proceso, además del aceite esencial, se genera un agua cargada de parte de los componentes solubles de la planta, y ese subproducto es el hidrolato.
En jabonería artesanal, los hidrolatos se utilizan como sustituto total o parcial del agua dentro de la fórmula. Por definición, los hidrolatos no aportan olor al jabón, ya que el aroma se pierde durante la saponificación, igual que ocurre con los oleatos. Su función no es aromática, sino formulativa.
Lo que sí aportan es un enfoque específico al jabón, ayudando a orientarlo hacia un determinado tipo de piel o necesidad, siempre de forma suave. Por ejemplo, un jabón formulado con hidrolato puede resultar más calmante, más refrescante o más adecuado para pieles delicadas, según la planta de origen.
Algunos ejemplos habituales de hidrolatos utilizados en jabonería son:
- Hidrolato de Lavanda, muy utilizado en jabones calmantes y equilibrantes.
- Hidrolato de Rosas, empleado en formulaciones suaves y orientadas a pieles sensibles o maduras.
- Hidrolato de Azahar, habitual en jabones delicados y de uso facial.
- Hidrolato de Romero, usado en jabones más tonificantes o estimulantes.
- Hidrolato de Manzanilla, especialmente indicado para pieles reactivas o con tendencia a irritarse.
Al trabajar con hidrolatos es importante tener en cuenta que forman parte de la fase líquida de la receta, por lo que deben incluirse correctamente en el cálculo de agua. No cambian el proceso de saponificación, pero sí ayudan a afinar la formulación y a dar un valor añadido al jabón final.
pH del jabón
El pH del jabón indica su grado de alcalinidad. Un jabón artesanal, tanto si está hecho desde cero con aceites como si se elabora a partir de bases de glicerina, siempre es alcalino, y esto es normal. Que un jabón tenga pH alcalino no significa que sea agresivo, siempre que esté bien formulado y correctamente curado.
Un jabón bien hecho tiene un pH estable y seguro para su uso. El curado adecuado en el jabón de aceite es especialmente importante, ya que durante este tiempo el pH se estabiliza y el jabón se vuelve más suave para la piel. Por eso, el pH no se utiliza para “bajar” o “neutralizar” el jabón, sino para comprobar que el proceso se ha realizado correctamente.
Para realizar esta comprobación se utilizan tiras reactivas de pH, que permiten medir de forma rápida y sencilla el nivel de alcalinidad del jabón. En el caso del jabón sólido, la medición se suele hacer humedeciendo ligeramente la superficie del jabón y aplicando la tira, comparando después el color con la escala del fabricante.
Las tiras de pH son una herramienta útil para verificar que el jabón es seguro, detectar posibles errores en la formulación y trabajar con mayor tranquilidad, especialmente cuando se está aprendiendo o cuando se prueban nuevas recetas. No sustituyen al buen formulado ni al curado, pero ayudan a confirmar que el jabón está listo para usarse.
Indica el grado de alcalinidad del jabón. Un jabón bien formulado y curado es seguro aunque siempre sea alcalino.
Velocidad de traza
Se refiere a lo rápido o lento que una mezcla alcanza la traza.
Depende de aceites, temperatura y proporciones.
Acondicionado
Hace referencia a la sensación que deja el jabón en la piel tras su uso.
Está relacionado con los aceites y el sobreengrasado.
Dureza
Indica lo firme que es un jabón y cuánto dura en uso.
Los jabones más duros suelen consumirse más lentamente.
Persistencia
Se refiere a la capacidad del jabón para mantenerse sólido y duradero con el paso del tiempo.
Está relacionada con la dureza y el curado.

Glosario de problemas habituales del Jabón de Aceite
En esta sección se recogen los problemas más comunes que pueden aparecer al elaborar jabón de aceite desde cero. Son situaciones habituales, sobre todo cuando se está aprendiendo, y conocer los términos ayuda a identificar rápidamente qué ha ocurrido y por qué.
Entender estos conceptos permite detectar errores, corregir recetas y mejorar resultados, además de trabajar con más tranquilidad sabiendo que muchos de estos problemas tienen solución.
Problemas comunes
Jabón blando
Jabón que no endurece lo suficiente.
Suele deberse a exceso de agua o curado insuficiente.
Jabón quebradizo
Jabón que se rompe con facilidad.
Puede estar relacionado con una fórmula demasiado seca.
Separación de fases
Cuando la mezcla no emulsiona correctamente.
Impide que el jabón se forme de manera uniforme.
Jabón que no endurece
Problema causado por un desequilibrio en la fórmula o exceso de agua.
Suele requerir revisar la receta.
Jabón que no espuma
Relacionado con la elección de aceites.
No implica necesariamente que el jabón no limpie.
Manchas
Zonas de color irregular.
Problema puramente estético.
Vetas
Marcas internas no deseadas.
Suelen aparecer por mezclas desiguales.
Separación de glicerina
Migración de la glicerina natural en jabones hechos desde cero.
No debe confundirse con las gotas de agua en jabones de glicerina por sobrecalentamiento.
Lejía quemada / jabón cáustico
Jabón con exceso de sosa sin reaccionar.
No debe usarse.
Burbujas en el jabón
Huecos de aire causados por un vertido brusco o mezcla espesa.
Afectan al aspecto y resistencia.
Glosario de términos generales del Jabón de glicerina:
En este apartado se recogen los conceptos básicos relacionados con la elaboración de jabón a partir de bases de glicerina, una forma distinta y muy habitual de hacer jabón artesanal.
Aquí se explican los términos que aparecen cuando se trabaja con jabón ya saponificado, desde cómo se manipula la base hasta los elementos que influyen en el acabado final.
Conocer este vocabulario ayuda a entender el proceso, evitar errores comunes y aprovechar mejor las posibilidades que ofrece el jabón de glicerina.

Conceptos y proceso de elaboración del Jabón de Glicerina:
En este apartado se recogen los conceptos básicos relacionados con la elaboración de jabón a partir de bases de glicerina, una forma distinta y muy habitual de hacer jabón artesanal.
Aquí se explican los términos que aparecen cuando se trabaja con jabón ya saponificado, desde cómo se manipula la base hasta los elementos que influyen en el acabado final.
Conocer este vocabulario ayuda a entender el proceso, evitar errores comunes y aprovechar mejor las posibilidades que ofrece el jabón de glicerina.
Jabón de glicerina
Jabón ya saponificado que se derrite, se personaliza y se vuelve a solidificar. Limpia arrastrando la grasa igual que cualquier jabón, pero el proceso de elaboración es diferente al del jabón hecho desde cero.
Se utiliza mucho porque permite hacer jabones de forma sencilla, rápida y sin trabajar directamente con sosa.
Base de jabón de glicerina
Es un jabón completo por sí mismo, ya preparado para ser utilizado. Puede usarse tal cual o personalizarse con colorantes, esencias aromáticas, aceites esenciales o principios activos.
Muchas personas con sensibilidad química la utilizan sin añadir nada, ya que limpia correctamente y genera una espuma abundante.
Derretido de la base de glicerina
Es el proceso de fundir la base de jabón de glicerina para poder trabajar con ella. Puede hacerse al baño María o en el microondas, siempre poco a poco.
Es importante evitar el sobrecalentamiento, ya que un exceso de calor puede afectar al acabado final del jabón.
Temperatura de trabajo de la glicerina
Es el rango de temperatura adecuado al que la base de glicerina debe estar para poder manipularla sin dañarla.
Trabajar dentro de esta temperatura permite añadir ingredientes sin alterar la textura ni la transparencia del jabón.
Sobrecalentamiento de la glicerina
Ocurre cuando la base de glicerina se calienta más de lo necesario durante el derretido.
El sobrecalentamiento puede provocar burbujas, sudoración, pérdida de transparencia o una textura poco agradable en el jabón final.
Vertido de la glicerina
Es el momento de verter la base de glicerina ya derretida en el molde.
Debe hacerse con cuidado y a la temperatura adecuada para evitar burbujas y lograr un acabado uniforme.
Pulverización de alcohol
Consiste en aplicar alcohol en spray sobre la superficie de la glicerina recién vertida.
Se utiliza para eliminar burbujas de aire y ayudar a que las capas se unan correctamente.
Capas de glicerina
Técnica que consiste en crear jabones con varias capas de distintos colores o diseños.
Cada capa se vierte por separado y se deja enfriar antes de añadir la siguiente.
Incrustaciones / Inclusiones
Son elementos decorativos que se introducen dentro del jabón de glicerina antes de que solidifique por completo.
Pueden ser trocitos de otros jabones u otros elementos compatibles, y quedan visibles en el interior del jabón.
Glosario de Tipos de bases de glicerina
En este apartado se explican los distintos tipos de bases de glicerina que se utilizan para hacer jabón artesanal. Aunque todas parten de un jabón ya saponificado, cada base tiene características propias en cuanto a color, transparencia, textura o propiedades añadidas.
Conocer las diferencias entre unas bases y otras permite elegir la más adecuada según el resultado que se quiera obtener, ya sea un jabón transparente, opaco, decorativo o pensado para un tipo de piel concreto.
Bases de glicerina habituales:
Dentro de las bases de glicerina, existen dos que son las más utilizadas y conocidas: la base de glicerina transparente y la base de glicerina blanca. Ambas parten del mismo principio —un jabón ya saponificado listo para fundir y personalizar—, pero se diferencian principalmente en el acabado visual y el tipo de color que permiten obtener.
Conocer bien estas dos bases es fundamental, ya que son el punto de partida para la mayoría de jabones de glicerina y permiten trabajar tanto diseños decorativos como jabones más sencillos según el resultado que se busque.
Base de glicerina transparente
Es una base de jabón de glicerina que permite ver a través de ella y trabajar con efectos visuales.
Con esta base se pueden conseguir todos los colores: base transparente más colorante da un color transparente; si se añade opacador o un pequeño trozo de jabón blanco, el color pasa a ser opaco.
Base de glicerina blanca
Es una base opaca que se utiliza para obtener tonos suaves y pastel.
El blanco aclara los colores: si se añade rojo se obtiene rosa, y si se añade azul se obtiene azul pastel.
Bases de glicerina con propiedades añadidas:
Además de las bases de glicerina transparente y blanca, existen bases de glicerina que ya incorporan ingredientes específicos en su formulación. Estas bases están pensadas para aportar propiedades concretas al jabón final, como mayor nutrición, suavidad o cuidado de la piel, sin necesidad de añadir esos ingredientes desde cero.
Conocer este tipo de bases permite elegir directamente la opción más adecuada según el tipo de piel o el resultado que se quiera conseguir, simplificando el pro
Base de glicerina con manteca de karité
Es una base de jabón de glicerina que ya lleva incorporada manteca de karité.
Esto la hace más nutritiva y suave para la piel desde el inicio.
Base de glicerina con leche de cabra
Es una base opaca, formulada sin SLS, enriquecida con leche de cabra.
Destaca por sus propiedades hidratantes y nutritivas y es ideal para pieles sensibles.
Base de glicerina con aloe vera
Es una base de jabón de glicerina translúcida, libre de SLS y enriquecida con aloe vera.
Se utiliza para hacer jabones hidratantes, especialmente indicados para pieles secas o maduras.
Base de glicerina con aceite de oliva
Es una base de jabón de glicerina enriquecida con aceite de oliva virgen extra.
No contiene SLS ni parabenos, es biodegradable y aporta propiedades hidratantes y antioxidantes.
Base de glicerina con miel
Es una base de jabón de glicerina semi-transparente enriquecida con miel.
No contiene parabenos ni SLS y es ideal para crear jabones nutritivos y suaves, especialmente para pieles sensibles.B
Bases especiales de glicerina
Base de glicerina para remolinos (swirl)
Es una base de jabón de glicerina más espesa y viscosa cuando se derrite.
Está pensada para crear jabones marmolados, con remolinos o efectos decorativos mediante la técnica swirl.
Base de glicerina transparente que no oxida
Es una base de jabón de glicerina transparente de origen vegetal.
Está formulada para evitar que los jabones se oscurezcan o se amarronen por el efecto de la vainillina presente en algunas esencias.
Base de glicerina blanca que no oxida
Es una base de jabón de glicerina blanca que mantiene el color estable con el paso del tiempo.
Evita el amarronado causado por la vainillina y permite trabajar con esencias sin cambios de color indeseados.
Glosario de conceptos relacionados con el color, aroma y composición del Jabón de Glicerina:
En este apartado se explican los términos que influyen directamente en el aspecto final, el aroma y la composición interna del jabón de glicerina. Aquí entran en juego conceptos relacionados con cómo reaccionan los colorantes y las esencias, qué ingredientes afectan a la estabilidad del color y qué elementos hacen posible que el jabón limpie y genere espuma.
Comprender bien estos conceptos ayuda a evitar cambios indeseados en el color, problemas de aroma o resultados inesperados, y permite trabajar el jabón de glicerina con mayor control y mejores acabados.
Vainillina
Es un componente presente en muchas esencias aromáticas, especialmente las de tipo vainilla.
Puede provocar que el jabón se oscurezca o se vuelva marrón con el tiempo.
Parabenos
Son conservantes utilizados en cosmética.
Nuestros jabones están formulados sin parabenos.
Tensioactivos
Todas las bases de jabón incorporan tensioactivos para que el jabón haga espuma y limpie correctamente.
Sin ellos, el jabón no cumpliría su función limpiadora.
SLS (Sodium Lauryl Sulfate)
Es un tensioactivo muy eficaz y ampliamente utilizado porque genera abundante espuma y limpia de forma efectiva.
Es un ingrediente potente, por lo que puede resultar algo más intenso para la piel, especialmente en pieles sensibles, pero destaca por su gran capacidad limpiadora y espumante.
SLES (Sodium Laureth Sulfate)
Es un tensioactivo similar al SLS, pero más suave para la piel.
Mantiene una buena capacidad limpiadora y espumante, con una mejor tolerancia cutánea en el uso diario, y es el tensioactivo con el que están elaborados nuestros jabones.
Este glosario está pensado como una herramienta de consulta, para que puedas volver a él siempre que un término no te cuadre o no tengas claro a qué se refiere. Entender bien el vocabulario desde el principio facilita mucho el proceso y evita errores tanto si haces jabón desde cero como si trabajas con bases de glicerina.
Si quieres seguir aprendiendo paso a paso, puedes apoyarte en nuestros manuales gratuitos, donde encontrarás explicaciones más amplias, ejemplos y consejos prácticos:
- Manual Aprende a hacer Jabones
- Manual de las Esencias Aromáticas
- Manual de los Aceites Esenciales y Aromaterapia
- Manual del Aceite de Coco
Y a partir de aquí, queremos que sepas que estamos a tu entera disposición para ayudarte.
Tanto si necesitas orientación a la hora de elegir los materiales, como si ya tienes los ingredientes en casa y te surgen dudas durante la elaboración de cualquier receta, puedes contar con nosotros.
Para seguir aprendiendo paso a paso, justo debajo de este texto encontrarás el banner del Manual Aprende a hacer Jabones de Gran Velada.
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Si estás dando tus primeros pasos o quieres afianzar lo aprendido en este glosario, el manual es el complemento perfecto para seguir avanzando con confianza.

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